Salud y seguridad en las aguas de recreo. Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2014;92:79

Salud y seguridad en las aguas de recreo

Saverio Giampaoli a & Vincenzo Romano Spica a

a. Unidad de Salud Pública, Universidad de Roma “Foro Italico”, Roma (Italia).

http://www.who.int/bulletin/volumes/92/2/13-126391/es/Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2014;92:79. doi:http://dx.doi.org/10.2471/BLT.13.126391

El uso de aguas para fines recreativos se ha incrementado en las últimas décadas por todo el planeta. Las piscinas y otras instalaciones de aguas de recreo ofrecen la posibilidad de disfrutar y mejorar la salud, pero también pueden entrañar riesgos sanitarios, aunque con la mejora de la gestión y las tecnologías modernas para el tratamiento de las aguas y la vigilancia de la calidad del agua (por ejemplo, mediante protocolos para detectar bacterias en tiempo real) esas instalaciones han pasado a ser más seguras. 1,2

Son varias las enfermedades transmisibles (criptosporidiosis, giardiasis, legionelosis y gastroenteritis bacteriana y vírica) que se relacionan por lo general con los baños en aguas de recreo. 3,4 Según varios estudios prácticos efectuados en diferentes países, la tasa de enfermedades diarreicas entre nadadores varía entre el 3 y el 8%.5,6 Las lesiones también son comunes.

Se estima que tan solo en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte los bañistas sufren más de 13 000 lesiones cada año, de media. 3.4 La prevención de lesiones, ahogamientos, los efectos tóxicos de los contaminantes químicos y los brotes de enfermedades transmitidas por el agua en las personas que nadan en aguas de recreo exige un esfuerzo sostenido, concertado y multisectorial que pide la intervención de epidemiólogos, médicos, microbiólogos, toxicólogos, constructores, dirigentes de la opinión pública y autoridades de salud pública.

Se cuentan por millones las personas que utilizan las piscinas y los gimnasios en busca de recreación, rehabilitación, bienestar y otros beneficios para la salud. Según los datos del mercado correspondientes a 2011 publicados por la Unión de Asociaciones Europeas de Piscinas y Spa, en Europa hay más de 5,7 millones de piscinas, o sea aproximadamente una por cada 150 habitantes.7 Un porcentaje importante de la población mundial está expuesta a los riesgos para la salud que conllevan las piscinas, que consumen una parte importante del agua del planeta. 8

Ello incluye a los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y las personas con inmunodeficiencias y discapacidades. Las personas que ejercen determinadas ocupaciones, como los profesores de natación, los profesionales de los deportes acuáticos y los gerentes de piscinas, también están expuestas a tales riesgos.

En el siglo XXI, es fundamental contar con normas internacionales de seguridad o leyes nacionales armonizadas en materia de seguridad, habida cuenta de la pujanza del sector turístico, actualmente el tercero del mundo. Desde una perspectiva sanitaria mundial, es imperativo garantizar la seguridad de las instalaciones hídricas, no solo por las poblaciones residentes, sino también por los viajeros.

La ausencia de un marco normativo internacional para la seguridad de las piscinas y los gimnasios y el hecho de que en muchos países las normas nacionales sean incompletas ponen en riesgo a las poblaciones locales y a los visitantes. Por ejemplo, la falta en Europa de una directiva sobre seguridad en las piscinas y otras instalaciones de aguas de recreo restringe la normalización y armonización en todo el continente.

Varias instituciones han reconocido la necesidad de contar con normas de seguridad internacionales para piscinas y gimnasios. La cuestión se debatió en Roma el mes de abril pasado, en la quinta Conferencia internacional de piscinas y spas. 9 La Conferencia giró en torno a la función de los entornos acuáticos recreativos en la mejora de la salud, pero también puso de relieve la necesidad de una buena vigilancia y prevención para reducir los riesgos potenciales en materia de seguridad.

A la Conferencia asistieron ingenieros, químicos, biólogos, expertos en salud pública, arquitectos, sociólogos, especialistas en medicina ocupacional y ecologistas. Un grupo de expertos como este, tan numeroso y comprometido, puede actualizar periódicamente unas directrices de seguridad y fomentar su distribución a través de universidades y centros de investigación, autoridades de salud pública, gestores de piscina y clubes y organizaciones deportivas que prestan servicio a turistas y residentes.

Los asistentes a la Conferencia debatieron también las nuevas tecnologías para vigilar la seguridad microbiológica y química de las aguas de recreo. Las innovaciones tecnológicas pueden desempeñar una función crucial en la prevención. La existencia de técnicas rápidas para vigilar la calidad del agua permite la adopción de medidas rápidas contra la contaminación.

Las nuevas tecnologías propician un cambio gradual en las prioridades, desde prescripciones obligatorias en materia de seguridad hacia expectativas de una buena calidad del agua y la aplicación de estrategias de vigilancia en colaboración basadas en el modelo para el análisis de peligros en puntos críticos de control.

La utilización de las nuevas tecnologías debe, por supuesto, armonizarse y adoptarse en consulta con las instituciones de salud pública a fin de evitar a los bañistas los riesgos derivados de la aplicación de procedimientos sin validar.

Ahora bien, disponer de medidas adecuadas de seguridad y saneamiento del agua no es la única prioridad. El agua es un bien escaso. La conservación de este recurso tan preciado y su utilización racional en las actividades recreativas exige una gestión avanzada del agua en el contexto del desarrollo sostenible.

Esta y otras cuestiones se debatirán en Amsterdam en 2015 en la sexta Conferencia internacional de piscinas y spas, 10 que los científicos están organizando en estos momentos, junto con el Día Mundial del Agua (22 de marzo de 2014) y otras actividades organizadas por organismos como ONU-Agua y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.


Referencias

  • Guidelines for safe recreational water environments. Volume 2: Swimming pools and similar environments. Geneva: World Health Organization; 2006. Available from: www.who.int/water_sanitation_health/bathing/srwe2full.pdf [accessed 8 January 2014].
  • World Health Organization [Internet]. World Water Day 2001: water for positive health. Geneva: WHO; 2013. Available from: http://www.who.int/water_sanitation_health/positivehealth/en/ [accessed 8 January 2014].
  • The Royal Society for the Prevention of Accidents [Internet]. Home and leisure accident statistics. Birmingham: RoSPA; 2013. Available from:http://www.rospa.com/homesafety/resources/statistics/hass-lass.aspx[accessed 8 January 2014].
  • Sanborn M, Takaro T. Recreational water-related illness: office management and prevention. Can Fam Physician 2013; 59: 491-5 pmid: 23673583.
  • Fournet N, Deege MP, Urbanus AT, Nichols G, Rosner BM, Chalmers RM, et al., et al. Simultaneous increase of Cryptosporidium infections in the Netherlands, the United Kingdom and Germany in late summer season, 2012.Euro Surveill 2013; 18.
  • Dwight RH, Baker DB, Semenza JC, Olson BH. Health effects associated with recreational coastal water use: urban versus rural California. Am J Public Health2004; 94: 565-7 http://dx.doi.org/10.2105/AJPH.94.4.565 pmid: 15054006.
  • European Union of Swimming Pool and Spa Associations. Brussels: EUSA; 2013. Available from: http://www.eusaswim.eu [accessed 8 January 2014].
  • EarthCheck Research Institute. White paper on tourism and water. Brisbane (QLD): EarthCheck; 2013. Available from: www.earthcheck.org/science[accessed 8 January 2014].
  • Fifth International Conference on Swimming Pool and Spa, Rome, 2013 [Internet]. Rome: ICSPS; 2012. Available from: www.icsps-rome2013.it[accessed 8 January 2014].
  • Sixth International Conference on Swimming Pool and Spa, the Netherlands, 2015 [Internet]. Rome: ICSPS; 2013. Available from:http://www.iwcconferences.com/congressen/swimming-pool-spa/introduction/[accessed 8 January 2014].

 

VER EN PAGINA OMShttp://www.who.int/bulletin/volumes/92/2/13-126391/es/

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